Las familias como sistemas también sufren y se lesionan, quizás por una crisis, un cambio repentino, una nueva conformación familiar, etc. Ser o vivir en pareja supone muchos desafíos y capacidades que a veces ignoramos. ¿Conversar sin herir al otro? ¿Ceder sin dejar de ser uno mismo? ¿Hablar de sexualidad? ¿Desarrollar un proyecto en común? Existen profesionales que te pueden orientar desde su visión sistémica a responder estas preguntas.
