Primeros Auxilios Psicológicos en Crisis Cotidianas

Accidentes ocurren todo el tiempo, así como situaciones difíciles que tenemos que afrontar en algún momento de nuestras vidas. Algunos los podemos sobrellevar y otros pueden dejar huellas dolorosas que marcarán un antes y un después en la trayectoria de nuestra vida.

Esas marcas no siempre se ven a simple vista, pero se pueden sentir intensamente, especialmente cuando son situaciones de una magnitud que no somos capaces de soportar. En este contexto surge un tipo de intervención llamada Primeros Auxilios Psicológicos, que consiste en ayudar dentro de las primeras 72 horas posteriores al evento, a familias y personas de toda edad afectadas por un incidente crítico. Todo con el fin de reducir el estrés, mejorar la adaptación a corto, mediano y largo plazo y potenciar las estrategias de afrontamiento de las personas. Este tipo de trabajo lo puede realizar cualquier persona que esté calificada para ello, habiendo recibido una capacitación específica para abordar emergencias desde el ámbito psicológico.

Este modelo puede ser de gran ayuda dado que entrega un marco referencial basado en estudios de estrés y trauma, aplicado a incidentes críticos cotidianos. Es interesante que al aplicarlos se crean dispositivos concretos de ayuda, como guías y material gráfico o audiovisual para que las personas afectadas y quienes los rodean puedan saber qué hacer, identificando lo que les va ocurriendo de acuerdo a diversos factores como el tipo de evento, edad de los afectados, necesidades especiales, etc. No se trata de una psicoterapia breve, sino de una intervención en el área psicológica que va a permitir normalizar lo que es frecuente en un estado de shock; calmar a las personas; contener las emociones; consolar de una manera efectiva e informar de una manera clara. Por esta razón es importante aplicar los Primeros Auxilios Psicológicos lo antes posible, idealmente dentro de las 72 horas, porque así se puede conducir de una mejor manera la avalancha de emociones provocadas por un cambio brusco causado por una crisis cotidiana como las siguientes:

  • Desahucio
  • Desempleo
  • Incendio de la casa
  • Quiebra económica
  • Cambio de trabajo
  • Divorcio
  • Inundación de la casa

O por situaciones más complejas como:

  • Muerte de uno de los padres
  • Muerte de un hijo
  • Agresión sexual
  • Accidente de auto
  • Robo con violencia
  • Haber sido apuntado con un arma

Las crisis cotidianas se caracterizan por ser frecuentes, repentinas, inesperadas, urgentes y afectan directamente a una familia.

Modelo de la Universidad Autónoma de Barcelona

Una resolución eficaz puede aportar en generar nuevos recursos psíquicos o potenciar los ya existentes en una persona y/o en una familia. Además puede favorecer el inicio del proceso de duelo si ha habido pérdidas. Por otra parte, si se detectan dificultades para hacer frente al evento ocurrido, es posible que se desarrollen estados psicológicos más complejos que requieran un tratamiento más especializado y de más largo plazo.

Existen factores personales que nos pueden ayudar a sobrellevar estas situaciones como una buena capacidad de comunicación y expresión de emociones; una red de apoyo social que funcione; aceptar la ayuda de familiares y amigos; mantener una actitud optimista y resolutiva; mantener actividades de sana recreación y por supuesto el buen humor.

Por esta razón si pasas por alguna de las situaciones antes descritas, o si conoces a alguien que le esté ocurriendo, no dudes en pedir la ayuda de un profesional u otra persona experta en Primeros Auxilios Psicológicos.