¿Qué es la psicoterapia?

Cuando partes de cero en el ámbito de la psicología, probablemente asociarás el término psicoterapia con un diván y alguien recostado recordando un sueño o rememorando su infancia. Esta clásica imagen está vinculada a la práctica del psicoanálisis, que en los inicios de la psicología tuvo lugar en Viena con Sigmund Freud, dando partida a esta interesante disciplina que se ha ido desarrollando con todo el correr del siglo veinte hasta nuestros días.

Básicamente la psicoterapia es un método de trabajo que estudian y practican en su mayoría psicólogos, para ayudar a que una persona, pareja o familia, indague en problemáticas sentidas y vividas por ellos mismos, que alteran el equilibrio de su propio sistema y generan dolor emocional, con el fin de aumentar el conocimiento de sí mismos y del entorno en que cada uno vive.

Ciertamente esta es una definición muy general, porque en la experiencia de trabajar con personas, el horizonte es tremendamente amplio y es así como existen variados enfoques de psicoterapia basados en teorías como el psicoanálisis, humanismo, conductismo, teoría de sistemas, evolutiva, postracionalista, etc. y desde aquí todas sus ramas, derivaciones y mezclas. Cada enfoque contiene una lógica y razones fundadas que hará posible la indagación, análisis, discriminación y todo acto reflexivo con respecto al problema definido en conjunto con el terapeuta. Siempre buscando una actitud de aceptación y en lo posible de cambio, entendiendo que esto nos llevará a una vida más satisfactoria y equilibrada.

Dentro de este complejo panorama de enfoques y teorías que muchas veces como pacientes o clientes ni nos enteramos, se presenta otra variable que es la persona del terapeuta, en donde cuenta su propio estilo de llevar la psicoterapia; cómo es capaz de manejar sus propios conflictos personales y de vida; lo que hace para mantener prácticas de autocuidado; sus motivaciones e intereses; las temáticas con las que puede lidiar y las que sencillamente lo sobrepasan.

Como vemos se presentan variados factores que inciden a la hora de elegir un terapeuta que nos guíe en este proceso tan particular de entenderse uno mismo y a los demás. Por complejo que parezca, siempre está la posibilidad de acertar y lograr una experiencia de psicoterapia enriquecedora y si no es así, siempre podemos encontrar un detalle positivo, algo que entendimos de nuestro pasado, una pregunta que nos quedó dando vueltas, una reflexión que nos incomoda, un aporte generado en esta relación con otro ser humano que quizás más tarde tomará algún sentido.